Brasil lanza protector solar factor 100 - Primero en el mundo a usar la nanotecnología en su fórmula, el Photoprot
Hace pocos años casi nadie lo compraba, pero hoy el protector solar es un imperativo no solamente cuando se va a la playa, sino en la propia ciudad. Una pesquisa en la Universidad Federal del Rio Grande del Sur, en Brasil, resultó en la inédita fabricación del factor 100 en América Latina. Sin embargo, hay quienes cuestionan su necesidad.
Por Naira Hofmeister
El Photoprot, desarrollado por la Universidad Federal del Rio Grande del Sur, posee el máximo de protección disponible contra las radiaciones UVA y UVB, que, además de causar el envejecimiento prematuro, pueden resultar en cánceres de piel. Es el primer producto con esa potencia fabricado en la América Latina -actualmente los filtros 100 disponibles provienen del mercado francés. "Es prácticamente un bloqueador total. Es seguro y eficaz", revela la coordinadora del proyecto y profesora de la Facultad de Farmacia de Ufrgs, Silvia Guterres.
La científica garantiza que el Photoprot permite que la persona se quede bajo el sol sin miedo a quemarse, incluso en el horario no recomendable, alrededor del medio día, cuando la incidencia de radiación llega a sus niveles máximos. Y añade: el producto no es para uso exclusivo de personas con piel blanca, de esas que nunca se broncean. "El hecho es que nunca tuvimos un nivel de radiación ultravioleta tan intenso como ahora", justifica Silvia.
Los mapas que se divulgan a diario en el sitio de Instituto Nacional de Pesquisas Especiales de Brasil muestran que la única región libre de radiación calificada como extrema en América Latina es la más al sur del continente: Uruguay, parte de Argentina (abajo de Córdoba) y Chile (en la altura de Santiago). Sin embargo, esa área está lejos de ofrecer una exposición al sol segura, pues la radiación es considerada "muy alta" por los expertos.
Aún así algunos médicos no están seguros de la utilidad de un protector solar factor 100. "Llegamos a una protección de 98% con los FPS 60", objeta la dermatóloga y coordinadora de la Campaña Nacional contra el Cáncer de Piel en Brasil, Selma Cernéa.
La médica cree que el costo de producción es muy alto para una diferencia tan pequeña. Además, advierte para un posible engaño. "Las personas pueden pensar que están totalmente protegidas y que no es necesario volver a aplicar el producto. Pero no existe protección total", opina.
De hecho, el Photoprot no libra a nadie de una nueva mano del producto a cada dos o tres horas. "Yo creo que en realidad la diferencia es la cantidad y el tiempo de uso correctos".
Sin embargo, el factor estampado en el envase no deja dudas de la potencia del Photoprot. Los científicos de la Ufrgs no repitieron un error común en las pruebas que determinan el FPS de un protector: normalmente se usa una camada mucho más espesa en los testes, que por eso no reproduce las condiciones normales de uso del producto.
"Cuando usamos en la playa o piscina, el factor se reduce a la mitad", informa la dermatóloga Selma.
La protección del Photoprot es extiende también a los rayos UVA, que a pesar de que no son los más dañosos, también causan cáncer a lo largo plazo. "Los protectores que estamos acostumbrados a usar no informan sobre la cobertura de los UVA", añade Silvia.
Primero en el mundo a usar la nanotecnología en su fórmula, el Photoprot tiene la propiedad de penetrar en las camadas mas internas de la piel, las que más están expuestas a los efectos nocivos de la radiación UVA.
"Es recomendable para pieles sensibles, no solamente para los blancos. Si puede usar tras un peeling o para proteger señales que pueden volverse en cánceres", recomienda Silvia Guterres.
Fte.: pe.terra.com
Imagen: eboptica.blogspot.com